miércoles, 24 de marzo de 2021

Rutina

 Retomando la entrada anterior, en efecto mi cumpleaños sí fue una mierda. No voy a pasar a detallar porque no vale la pena recordar esto siempre, aunque sí lo haga como lo hago con cumpleaños anteriores.

Hoy por hoy, me encuentro un poco ansiosa porque no estaría consiguiendo trabajo. Todo por esta situación del orto que no permite la normalidad a la que tan cómodamente estaba acostumbrada.

Hace poco salieron los actos públicos y me anote, pero todavía no llamaron a nadie. No quiero perder las "esperanzas" pero dudo que quede en alguno. Aunque hay muchos cargos, también hay muchas maestras en la misma situación que yo.

Mas allá de eso, doy clases en mi casa hace poco mas de un mes. Algo me deja, pero claro esta que no es suficiente ni tampoco constante.

Con respecto a la normalidad de la que hablaba antes, me genera muchas dudas. Es verdad que esta pandemia genero un quiebre en muchos aspectos, pero el que me concierne es de la escuela y la educación. Todes confirmamos que no hay como la presencialidad, pero ¿podremos volver a eso algún día? Ojala que si. Pero también deja en duda si la educación presencial puede ser reemplazada por la virtual.

Yo creo que sí pero hasta cierto punto. Quienes pueden acceder a la virtualidad con comodidad, es decir, con computadoras que no tengan fallas, tal vez sí, pero esa es la realidad de los menos. La mayoría no tiene lo que se necesita. 

Por este motivo, este año muches chiques no pudieron sostener un aprendizaje o aunque sea aprender algo. El entusiasmo de aprender estando en casa no existe habiendo tantas distracciones.

El espacio escolar es fundamental aunque esta un poco quedado también, pero creo que jamás la virtualidad podrá reemplazar lo presencial.

Son cosas que estoy pensando pero que todavía no son pensamientos propiamente dichos.


Más allá de todo esto, me sigo sintiendo un poco desesperada ante la situación de no trabajar. No quiero sentirme fracasada, pero ya me siento un poco grande como para no estar trabajando. Tampoco quiero trabajar de algo que no me guste. Por algo estudie un carrera no?. Podría tranquilamente trabajar en un local de lo que sea, pero no tendría sentido el haber estudiado.

La edad no es nada, pero ya quiero saborear esa independencia de algún modo, aunque todavía siga viviendo con mi mama.

A propósito de mi mama, ella esta atravesando cáncer de cérvix, que creo que ya lo dije pero no recuerdo porque nunca leo dos veces mis entradas. Gracias a su cuerpo y al diagnostico acertado de los médicos, esta haciendo efecto la quimioterapia y el tumor redujo considerablemente. 

Eso no quita que ella estos días se sienta mal, aunque es pasajero. 


Ayer estaba pensando que extraño la rutina: levantarme temprano, ver a mi mama prepararse con el delantal, a mi hermana irse al colegio o a cursar, irme al profesorado, compartir con mis compañeras, hacer suplencias.

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