Miles de cosas me pasan por la cabeza, pero no tengo nada que decir. O no sé cómo decirlo. Es un poco extraño, porque si precisamente hay algo que parece sobrarme, son las palabras. Pero se acabó. Ahora sí. Porque ya no sé qué deciros y mis palabras son superficiales. Porque estoy harta de mi sentimentalismo y mis cursi-ñoño-vomitivas entradas. Porque esto lo lee gente que me conoce, pero que no quiero que me conozca más. Porque me expongo demasiado. Y porque sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario